Lauren Dianna Eckhart nació un 5 de julio por ahí por el 92, en una noche lluviosa de tormenta, en el hospital central de Oslo, Noruega. Desde aquél primer respiro, fue una pequeña bastante única. No tuvo una niñez fácil a nivel de integrarse, a nivel de familia, siempre tuvo todo lo que quiso, como la nena de la familia. No era una pequeña fácil, le gustaba que las cosas fuesen hechas a su modo, y si no, podía hacer una rabieta alucinante. Nunca le gustó vestirse como una princesa, detestaba el rosa, los vestidos de volantes, el maquillaje excesivo y todas esas cosas en exceso femeninas. Por el contrario, era una chica un poco bruta, pero sin dejar su lado femenino de lado. Le gustaban los deportes, sobre todo los de riesgo, sobre música, el pop no le agradaba, prefería rock, incluso metal, y sobre la forma de vestir, usaba camisetas que le quedaban como vestidos, nunca demasiado arreglada a no ser que fuese para una ocasión especial.
Ahora, la pequeña niña ya no es una pequeña niña. Ahora hecha una veinteañera de la nobleza con un apellido que hace de pase a la realeza londinense. Lauren al día de hoy, seguía manteniendo su forma de ser tan peculiar, tanto física como mentalmente. Físicamente, poseía una belleza descomunal; Alta, esbelta, con una larga cabellera rubia y unos ojos azules agrisados. Su sonrisa, habría sido la debilidad de cada uno de los chicos que se han fijado en ella, mientras que su padre siempre le hacía similitud a un vampiro por sus largos colmillos.
Lauren, vive junto a su hermano Scott. No tienen la mejor de las relaciones pero sería capaz de matar por él. Scott tiene dos años menos que Lauren, y la rubia ha sido cómo su madre. Nunca dejó que nadie le hiciese daño, lo defendió sin importar nada.
Si de sueños se trata los de la rubia son los más extraordinarios. Quiere destacarse en algo en lo que pueda ser un buen propósito para la sociedad. Aún está fresco en su memoria como a los 14 años sufría de golpes e insultos, aveces por defender a Scott, aveces por su físico, el caso es que eso desencadenó muchas cosas en esta chica. Se hizo sumamente retraída, soportaba las burlas callada, mientras en casa, se negaba a comer. Llegaba apenas a los 30 kilos en su adolescencia, pero para ella estaba gorda, eso era lo que las barbies de su instituto le decían, siendo que sobrepasaban su peso por mucho. Empezó dejando de comer, pero cuando era obligada, lo vomitaba, y las únicas dos personas que sabían esto eran Aileen y Camille, sus mejores amigas. Luego de eso, al llegar a los 16 reventó. Cobró venganza de todo lo que las chicas habían hecho, y decidió que quería comerse el mundo. Prometió que jamás volvería a ser pasada a llevar por nadie bajo ningún concepto, que no iba a volver a ser invisible, y que iba a ocupar su tiempo en algún tipo de proyecto que pudiese ayudar a las personas que han sufriendo el mismo tipo de abusos que ella había sufriendo toda su adolescencia. Dice que con un puesto en la realeza sería mucho más fácil llegar a la gente.
Aileen y Camille han sido sus mejores amigas desde que todas tenían al rededor de 10 años, y de una forma u otra siempre han estado juntas. Son afines, prácticamente hermanas.
Lauren tiene una personalidad bastante excepcional. Es persuasiva, y siempre consigue lo que se propone sin importar los medios. Puede ser la chica más encantadora del mundo, o tu peor pesadilla. Es bastante vengativa, y no perdona, ni olvida. Su orgullo es una de las cosas más fuertes en ella, y aunque aveces le molesta ser tan orgullosa, suele llevarlo bastante bien. Es sumamente celosa, algo inmadura en ocasiones, y puede llegar a ser algo caprichosa en ocasiones.
Esta chica es bastante quisquillosa a la hora de fijarse en un chico, pero a su vez, cuando se fija en alguno no se detiene hasta que lo consigue. Lauren ha sido una chica muy cotizada, por ser bonita pero a su vez tener cerebro, pero actualmente ella está flechada por Sebastian Herzig, el guardia del palacio de Placentia.
Me llamo Lauren Dianna Eckhart, pero prefiero Didi. Tengo 21 años, y soy una Noruega que vive en Londres. Tengo una hermosa hija llamada Mía y pertenezco a la realeza londinense.